Como todos sabeis, el instituto ha "adoptado" el monumento de HIJOVEJO por lo que desde cada departamento, durante todo el curso, se van a hacer actividades relacionadas con este yacimiento. Desde el departamento de Educación Física, junto con el de plástica, religión, sociales y tecnología, hemos hecho una excursión con los alumnos de 2º y 3º de la E.S.O. durante la mañana del miércoles. Las ruinas se encuentran a unos 7 km del instituto, por lo que hemos caminado un total de 14 km, en unas tres horas. Al llegar a las ruinas, tomamos un bocata para reponer fuerzas y nos explicaron un poco qué es HIJOVEJO, aquí os resumo un poco la historia:
En la comarca por la que discurre el
río Ortiga se ubican unos treinta y dos
recintos tipo torre, formando una retícula de control de los pasos naturales que
permiten el acceso a las zonas del interior desde el norte cordobés, incluyendo
los vados del
río
Zújar. Todos ellos se erigen en llano o, en todo caso, sobre diminutas lomas
o berrocales.
El conjunto pertenece a un monumento de transición a la plena romanización de
la Serena (finales del
siglo II a. C., hasta finales del
siglo I), aportando materiales de
Hierro II junto a otros iberorromanos o plenamente romanos.
Estructuralmente, Hijovejo responde al modelo de recinto-torre, planta
regular, con recinto concéntrico exterior. Su alzado consta de aparejos
ciclópeos en los zócalos, siendo el resto del alzado (que no se conserva), de
tapial y adobe. Tampoco se conservan las cubiertas que posiblemente consistieron
en un sistema de vigas de madera que soportarían un sencillo enramado.
Su interior se segmenta en pequeños habitáculos para la vigilancia y
almacenamiento. Todas las estancias se adosan a la cara interna de la muralla,
se abren a un área de tránsito en la que lo hallado apunta a que en ésta
existiese un sistema de comunicaciones basado en el fuego. Por tanto, es posible
que este recinto tuviera una funcionalidad ambivalente: almacén y, a la par,
torre de señales.
Al exterior, existe una gran construcción, en forma de rampa, de la que
actualmente no puede especificarse su función. A la estructura original de la
torre se adosa con posterioridad una explotación agrícola romana.
Hijovejo es el más espectacular y mejor conservado de todos los
recintos-torre, con posibilidades de poder ser restituido en una porción
considerable de su alzado. Por otra parte, es un yacimiento óptimamente
comunicado, frontero a una carretera comarcal, desde la cual se ven
perfectamente las estructuras, y a escasos kilómetros de Quintana de la
Serena.
Amenazado de forma directa e indirecta por un proceso de urbanización
descontrolado de casas de campo de recreo, el yacimiento puede verse abocado a
ser utilizado como agente de disfrute socio-cultural, cuando no a ser degradado
progresivamente hasta su destrucción.
Su singularidad y las posibilidades que ofrece este yacimiento para explicar
el proceso romanizador de la Serena y la pervivencia de las viejas rutas
naturales hacia el cambio de era, como también para imbricarlo en una ruta
cultural con base arqueológica que comienza a perfilarse:
Hornachos (castillo/pinturas esquemáticas),
Zalamea (castillo y
dystilo sepulcral), santuario orientalizante de
Cancho Roano,
Magacela (fortaleza y pinturas esquemáticas/dólmen),
Campanario
(conjunto sacro-funerario orientalizante),
Medellín
(castillo y teatro romano),
Don
Benito (villa romana de la «Majona»), que muestra la gran riqueza
portohistórica e histórica de la comarca."